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Entrevista a Cory McAbee, director de “The American Astronaut”

El espacio es un lugar solitario.

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Este verano me señalaba un amigo un punto blanco en el firmamento que se movía bastante rápido. Era la Estación Espacial Internacional, en la que viaja un equipo de tres astronautas que pueden llegar a pasar seis meses encerrados en 425 metros cuadrados, orbitando a 354 kilómetros de la Tierra.  Imagino que la primera vez que un astronauta llega al espacio, incluso tras todos los años de riguroso entrenamiento, no podrá evitar dedicar unos minutos al asombro cósmico y a la reflexión metafísica. Imagino, también sin saber, que las relaciones interpersonales que se desarrollen en la Estación tienen que centrarse en lo técnico, proyectos de tantos millones de dólares dudo se preparen dejando margen a la emoción, es decir, el fallo. Pero en algún momento, aunque sea bajo control, tiene que aparecer el factor humano. Así que, imagino de nuevo, tras 5 meses de trabajo técnico abnegado, control de la situación e investigación espacial, alguno de los astronautas, aunque sea en silencio, tiene que pensar “tremendo aburrimiento de sitio, ¿y la gente?”.  Tiene que dejar de ser el espacio que todos soñamos visitar, y empezar a ser un descampado infinito, sin un miserable bote al que pegarle una patada.

Es este el punto del que parte Cory McAbee en su película The American Astronaut  (2001), donde el protagonista, una especie de camionero intergaláctico, tiene que cruzar un rudimentario sistema solar para entregar un pedido importantísimo en un tugurio espacial sito en un planeta en el que…sólo hay un bar, y el pedido es un gato. Este es sólo el comienzo, pero el disparatado argumento de este western musical de ciencia ficción es mejor no desmenuzarlo aquí, véanla y rían ustedes, que para una lección sobre cómo entrar en un bar intergaláctico molando fuera de serie, les dejamos este vídeo. Es puro ingenio artesanal.

No es, no obstante, el argumento o su significado lo que nos ha llevado hasta Cory McAbee, y no porque no sean interesantes, si no porque la gestación, producción y distribución de sus películas son una muestra de que alguien con una buena idea y mucha obstinación puede llegar lejos. Lejos, claro, en un mapa medido por el metro propio, y no el metro que impone el mercado a través del éxito taquillero.

De sus maneras de hacer, tan importantes como lo hecho en sí, hablamos con Mr. McAbee. Un perfecto caballero:

Uno de tus primeros trabajos, el cual mantuviste durante una buena temporada fue ser portero de bares y clubs en San Francisco. ¿Qué lecciones aprendiste de la experiencia, aparte del invaluable talento de la buena educación?   

La oruga de Alicia en el país de las maravillas no lo pudo decir mejor, “mantén tu temperamento”. Si podía mantener mi temperamento, muchas situaciones tenían una posibilidad de terminar pacíficamente.

En los últimos ochenta fundaste The Billy Nayer Show, un grupo de música que ya incluía algunos de tus cortos durante su directo, si no me equivoco. ¿Nos podrías decir cómo eran esos conciertos y cómo se te ocurrió mezclar tus cortometrajes con tu propia música?

Empecé mostrando mi primer cortometraje, Billy Nayer, como introducción antes de los conciertos, ya que no tenía otro lugar donde enseñarlo. Los festivales de cine independientes no eran muy comunes en aquellos días, y eran los tiempos antes de internet. A veces la cosa funcionaba, a veces no.

En aquellos tiempos formativos, y con una banda tan peculiar, ¿había bandas o artistas que considerabas camaradas?

Yo trabajaba en un bar llamado el Paradise Lounge. Todas las bandas locales tocaban y bebían ahí. Todos los porteros y camareros estaban en bandas. Una de mis grandes inspiraciones de aquella época fue una banda llamada Buck Naked and the Barebottom Boys. Eramos buenos amigos y aprendí muchísimo de ellos sobre puesta en escena y espectáculo.

Tras The Billy Nayer Chronicles, estuviste sin trabajo y sin casa durante años. ¿Cómo podías lidiar con un entorno tan inestable y al mismo tiempo mantenerte creativo para escribir The American Astronaut?

No tener hogar fue fácil, ya que era joven y relativamente saludable. También sabía que en algún momento volvería a tener un hogar. Viví sin casa durante tres años, y el primer apartamento en el que viví tras esos años fue peor que vivir sin casa, no obstante, ahí es donde puse el borrador del Astronauta sobre el papel.

¿Cuanto tiempo pasó, en caso de que te acuerdes, desde que tuviste el primer pensamiento sobre la película El Astronauta Americano, y su fecha de estreno?.¿ Pasó por diferentes fases de interpretación y creación?

Escribí El Astronauta Americano en mi cabeza mientras era un homeless. Cuando me mudé a un apartamento lo puse sobre papel. Pasé otro año haciendo el storyboard, pero también interpretaba la música con mi banda, para ver si funcionaba. El storyboard fue aceptado en el taller de guionistas de Sundance. Tras eso, hubo productores que quisieron leerlo, pero ninguno de ellos lo quiso transformar en una película. Un par de años más tarde, Josh Taylor y Bobby Lurie (el batería de Billy Nayer Show) pusieron el dinero para la producción. En total pasarían unos 6 años hasta que conseguimos hacerla.

Normalmente se suele recordar únicamente el nombre del director de la película, cuando el cine es el más colaborativo de los esfuerzos artísticos. ¿Podrías nombrar alguno de los colaboradores que hicieron real The American Astronaut y el impacto que tuvieron en el acabado final de la película?

El primer colaborador fue Bobby Lurie. Tocó la batería en la banda sonora y en pantalla. También produjo la banda sonora y financió la película. Él y otros músicos trabajaron conmigo para crear los arreglos musicales, y la banda sonora fue el primer elemento creado para la película. El resto del equipo que trabajó en la película estaba ahí por su personalidad y sus instintos artísticos. Sus talentos fueron respetados e hicieron de la película lo que es.

Gran parte de la acción de la película está filmada en el Maspeth Ballroom en Queens. Los lugares y los objetos, al igual que los cuerpos y las caras, tienen personalidad, y pueden ser de gran uso en el cine. ¿Puedes hablarnos de algún otro sitio u objeto especial que hayas filmado y por qué lo escogiste?

Buscamos localizaciones que encajaran con mis dibujos y reunieran las necesidades físicas del guión, además de poder sostener los conceptos en él contenidos. Tuvimos mucha suerte. También tengo que decir que nuestro buscador de localizaciones entendió muy bien el proyecto.

Está mal visto hablar de dinero en el contexto artístico, pero al final siempre se acaba haciendo, ya que es necesario para sacar adelante los proyectos, sobre todo últimamente, que parece haber desaparecido en extraños agujeros negros.  También, a nosotros nos gusta mucho el uso inteligente de la escasez, y sobre el Astronauta Americano se ha especulado mucho en cuanto a presupuesto (hemos llegado a oír que se hizo por 2000$, y en wikipedia pone entre un millón y dos de dólares),  así que me veo obligado a preguntarte. ¿Podrías zanjar la especulación, y decirnos cómo lo financiaste?

No tuve nada que ver con la financiación de la película. De hecho, me mantuve lo más lejos posible de ese aspecto de la producción, así que no tengo nada que decir.

Cuéntanos cómo concebiste la idea de la pequeña serie de cortos que componen Stingray Sam, para ser visualizados en direfentes plataformas, y cómo terminó finalmente 

Escribí Stingray Sam para pantallas de todo tipo de tamaño al principio de la época del entretenimiento a través de teléfonos móviles. En  2006 me hicieron un encargo la asociación GSM y el festival de cine de Sundance para crear una de las primeras 5 películas para ser vistas en un teléfono móvil, experiencia tras la cual empecé a trabajar en formatos alternativos. Hasta ahora los productores han distribuído Stingray Sam a través de su página, y se puede encontrar en at www.corymcabee.com/store, pero a partir de 2013 la distribuirán a través de otros medios.

Captain Ahab's Motorcycle Club banner (small)

Cory, por favor, cuéntanos cual es la idea tras el Captain Ahab’s Motorcycle Club y cómo está yendo THE GREAT AMERICAN FUNERAL.

El Captain Ahab’s Motorcycle Club está creciendo de una manera preciosa. Fundamentalmente he estado girando, tocando música de su librería y, a través de ello, consiguiendo mucho apoyo. El proyecto para la película fue presentado este año en el Sundance New Frontier Story Lab, así que aún está en sus primeras fases. De momento el proyecto comprende música, gráficos e ilustración, pero el resultado final será una película colaborativa en el sentido más amplio. Será distribuído gratuitamente por todos sus participantes y cualquier beneficio irá a la caridad. Me encantaría que tú y tus lectores os involucráseis en este proyecto, así que, por favor, echádle un ojo a esto http://www.captainahabsmotorcycleclub.com y http://www.facebook.com/CaptainAhabsMotorcycleClub.

Gregory Bayne, tu compañero en Captain Ahab´s es un caso de éxito en Kickstarter. ¿Qué puedes contarnos de los beneficios y los problemas del crowdfunding y de trabajar con plataformas digitales al tratarse de cine?. ¿Lo mismo que piensas que podría funcionar para el cine, crees que funcionaría para un grupo de música?

De momento no hemos pedido dinero, sino participación, y los resultados han sido maravillosos. Las ideas y posibilidades continúan creciendo según caminamos hacia delante. Todo el mundo que ha contribuido ha aumentado las dimensiones del proyecto, que es lo que deseábamos. Musicalmente, también ha sido una nueva experiencia.

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Creo que Crazy & Thief, tu nueva película, aún está haciendo el circuito de festivales, de hecho recibió el premio pequeño formato en Sitges. ¿Cómo podrías presentar la película a las audiencias que aún están por verla?

Crazy & Thief fue creada como una carta de amor a un mundo que se enfrenta a serios problemas. Hice esta película con mi hija Willa y mi hijo Johnny porque sé hasta qué punto el mundo es una gran fantasía para ellos, y quise presentarla en una manera que no era sentimental, política o instrumentalizada hacia el marketing. Quise hacer una película honesta, y escogí esa historia porque es tiene buen corazón, y porque creo que es importante.

Desde el punto de vista cinematográfico utiliza herramientas baratas y accesibles para crear una película con un micropresupuesto en un estilo que apoye el formato y los conceptos representados.

Desde hace un tiempo te invitan a dar conferencias en universidades en torno a distribución alternativa en el cine. ¿Cómo te sientes en el entorno académico viniendo de un entorno tan diferente?

Nunca fui al colegio, pero ahora me encanta visitarlos. Pasar el rato con el grupo de estudiantes correcto me ha llenado de optimismo.

Para finalizar, y ya que este es el tema que sueles tratar en tus conferencias, nos gustaría preguntarte qué es lo que consideras alternativo cuando hablamos de distribución cinematográfica, y cuales son sus beneficios.

Las películas que ya he hecho nunca han recibido distribución corriente, y como resultado de ese hecho, aún son una gran parte de mi vida. Continúan llevándome a lugares a los que nunca he ido. He vivido una vida mucho más rica porque estas películas aún requieren mi participación. Viajar con una película debajo del brazo te puede llevar a lugares que no te imaginas. Los documentalistas saben de qué estoy hablando.

http://www.corymcabee.com/

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